Después de buscar en varios jardines del sector, un día afortunadamente me encontré con Barco de Papel. Domingo tenia 8 meses y yo una angustia terrible por tener que enviarlo enviarlo a sala cuna. 

Creo que tuve suerte y tome la mejor decisión al elegir a Barco de Papel como el lugar en el que Domingo pasaría sus primeros 4 años de vida. 

El jardín fue su casa, creció mucho, aprendió todo lo que sabe, hizo grandes amigos y lo mas importante, siempre estuvo muy bien cuidado, en la higiene, en la alimentación saludable, le entregaron mucho cariño y siempre recibió la contención que necesitó. 

Domingo lo paso “chancho” en el jardín, este ultimo año a veces le costaba despertar temprano en la mañana, pero como sabia que era día de jardín e iba a ver a sus amigos, se entusiasmaba y se levantaba rápidamente

Le encantaba cantar, las actividades de cocina y los talleres, en especial inglés, ludomotricidad y taekwondo.

Le tenia mucho cariño a las tías y era evidente que lo pasaba bien, porque en las tardes nunca se quería ir!!

Ahora que dejamos el jardín, solo me queda agradecer por haber echo de Domingo un gran niño, por la buena comunicación que siempre tuvimos y por entregarme la confianza necesaria para poder trabajar tranquila, al saber que él estaba en muy buenas manos…

Gracias Barco de Papel por todos los buenos momentos que compartimos juntos….

Sé que es solo un hasta pronto y que nos volveremos a ver…

Un abrazo grande a todo el equipo!!!