Graduaciones 2019

Hasta pronto queridos navegantes!!!! Hoy comienzan un nuevo rumbo lleno de sorpresas y nuevos aprendizajes …

La comunicación con nuestros niños y niñas

La comunicación está presente desde el vientre materno, el bebé, luego niño o niña se expresa de diversas formas; en un principio mediante expresiones no verbales, que son el origen de la comunicación verbal viva, a través de su llanto, de su risa, de sus gestos, que son interpretados por un adulto. En la medida que el bebé crece, va adquiriendo el lenguaje verbal y se manifiesta a través de las palabras pero también mediante sus conductas, se expresa con su cuerpo, con sus diversas producciones como sus juegos, sus dibujos, entre otras.

Al percibir en los niños y niñas los mensajes no verbales y responder como adultos de manera no verbal y verbal se contribuye en la formación del niño/a y en el placer de comunicar. Fomentar este placer se relaciona con la socialización, con ayudarlos a salir de sí mismo, a salir de su egocentrismo, invitándolos a compartir. Por esta razón, se debe colaborar para que el niño/a no se quede en la comunicación no verbal, ya que será a través de las palabras como accederá a su mundo exterior y a la integración en lo social.

Pero como adultos debemos ser cuidadosos y no intentar demasiado pronto una comunicación de adulto con un niño/a, donde la emoción, el juego de palabras, el placer de comunicar casi han desaparecido, esto sin duda limita al niño/a en sus posibilidades de dominar sus relaciones cognitivas y afectivas futuras.

Los padres, generalmente, transitan de un polo al otro, o creen que los niños/as no entienden nuestros diálogos y la situación que ocurre o establecen una comunicación de adultos con ellos.

Es muy común encontrarse con padres que creen que cuando sus hijos/as son pequeños no entienden lo que decimos y muchas veces en frente de ellos hablamos entre adultos, incluso de ellos mismos, pensando que no nos escuchan. Los niños escuchan y entienden pero no como los adultos sino desde su propia perspectiva. Los niños/as tienen tiempos y ritmos distintos, todos los niños/as son diferentes, cada niño y niña es único.

El valor del respeto es la clave en la comunicación con los niños y niñas, el respetarlos y reconocerlos en su originalidad: originalidad de su expresión, de su modo de comunicación, de su manera de descubrir la realidad y de pensar, abonará en el establecimiento de una confianza recíproca que se construye a través de un proceso de maduración en el que el niño/a se ve reconocido y ayudado. Así, el niño/a será introducido/a en el placer de comunicar, ya que el comunicar es una necesidad vital para existir como ser humano.

Un niño o niña que comunica es un niño/a que presta atención al otro, ya que escucha, es capaz de callarse y encuentra placer en decirse en el intercambio. Prestar atención a las manifestaciones de bienestar y malestar, a las más variadas formas de expresarse, revela sin rodeos, en lo que está el niño/a. El no aplastar con nuestras verdades adultas, el dejarlos que se expresen, estar atentos a sus verbalizaciones espontáneas, el respetar su intimidad y los límites que ellos establezcan es clave para la comunicación.

Como adultos necesitamos detenernos, dedicarles un tiempo y un espacio, donde solo estemos con ellos, sin pensar en otras cosas, “lo que tenemos que hacer mañana”, “las cuentas que hay que pagar”, “el trabajo pendiente”. Dedicarles un momento, sin necesidad de grandes panoramas, ni mucho dinero. Los hijos/as siempre quieren estar con sus padres, cuando son más pequeños demandan mucho más, pero a medida que crecen hay que buscar los momentos apropiados. Es así como los padres lograrán descubrir el mundo interno de sus hijos/as y desde ahí interpretarlos y contenerlos.

Favorecer un desarrollo armonioso del niño y la niña es, ante todo, darle la posibilidad de existir como persona única en formación, es ofrecerle ahora, las condiciones más favorables para comunicarse, expresarse, crear y pensar.

En el camino del acompañamiento y educación de los niños y niñas es fundamental que él o los adultos que efectúan esta misión logren acoger, escuchar, escucharse, comprender, esperar, ajustarse, proponer y ser firme. Todas estas actitudes son la base de un sistema coherente para ayudar al niño y/o niña en su desarrollo hacia la comunicación.

Muestra de Talleres

La muestra de Talleres realizada en noviembre, se realizó junto a las familias, equipo y profesores, mostrando lo que los niños y niñas han aprendido en los talleres durante el año 2018.